LOS FANTASMAS

Nada de bueno nos trajo este invierno. Hasta el peral nos negó su único fruto, que inalcanzable fue devorado por un gusano, y éste por un pájaro humilde como nosotros.

Nos sentamos a la mesa a la hora de siempre, callamos y mentimos como todos los días. En las casas del frente, los rostros pasan contando historias idénticas a la nuestra. Tan cercana, que es mejor cerrar la ventana para no llorar sus lágrimas, para no confundir a los personajes reales (que somos) con ciertos fantasmas, sin los cuales ya no sabríamos vivir.

Mi cabeza está llena de fantasmas. Los recuerdos están poblados por fantasmas. Miles de fantasmas cayendo en la gota de un instante, ordenando una imagen rota en miles de imágenes diferentes. Llegan puntuales y solitarios como las penas; da lástima abrirles el corazón y dejarles pasar; ver cómo ponen sus huevecillos de amor y de odio; sentir cómo señorean nuestras mentes, nuestras vidas.

Dan lástima, amor mío, esos dos que este invierno trajo convertidos en fantasmas que callan, o se mienten a la sombra de un pájaro humilde.

Juan Manuel López

PROEMIO DE LA RELATIVIDAD

Yo no soy el que canta:
La verdad es una espada.
La verdad hiere.
La mentira también hiere.
La verdad es una llave.
Sé de mentiras que abren puertas
como las puertas ruinosas de la fama.
Yo no soy el que canta, sino otro.
Otro cayendo con su cruz en sórdidos caminos.
Otro comenzando a creer en el cansacio de Dios,
en que Dios es la lepra sobre nuestra piel,
la muerte poniendo huevecillos en el semen.
Cual semilla que engendra malos frutos,
mis sílabas serán lanzadas al fuego,
pues toda hoguera purifica y conforta.
No existe la gloria ni el infierno,
son apenas trastornos personales.
Las verdades son tan relativas
como el sol que en los espejos
no nos quema
ni deslumbra.
Los espejos son mentiras,
y las mentiras son también relativas.


Juan Manuel López